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La distinción entre transgénero y transexual es uno de los temas sobre identidad de género que genera más confusión — en parte porque la terminología ha evolucionado, en parte porque los dos términos se han usado de formas distintas según el contexto y la época.

Esta guía explica qué significa cada término, cómo se relacionan entre sí y qué ha cambiado en la forma en que se habla de estas identidades.


Qué significa ser transgénero

Una persona transgénero es aquella cuya identidad de género no coincide con el sexo que le fue asignado al nacer. Eso puede significar muchas cosas distintas: una persona asignada masculina al nacer que se identifica como mujer, una persona asignada femenina al nacer que se identifica como hombre, o cualquier otra identidad que no se alinee con la asignación de nacimiento.

Lo que define a una persona transgénero no es una cirugía, ni un tratamiento hormonal, ni ningún cambio físico específico. Es la identidad de género — la experiencia interna de quién se es — lo que determina si alguien es trans.

Transgénero es un término paraguas que incluye una amplia diversidad de experiencias e identidades: mujeres trans, hombres trans, personas no binarias, de género fluido, de género queer, y otras identidades que no encajan en el binario masculino/femenino.


Qué significa el término transexual

«Transexual» es un término más antiguo — surgió en contextos médicos en los años 60 y 70 — que se usó durante décadas para referirse a personas que buscaban o habían completado una transición médica, incluyendo cirugías de reasignación genital.

La distinción que se hacía era: transgénero como identidad, transexual como identidad + intervención médica. Esa distinción ha perdido vigencia por varias razones.

La principal es que no existe un criterio médico universal que determine qué hace que alguien sea «más trans» que otra persona. Hay personas trans que desean tratamiento hormonal y cirugías, personas que quieren solo algunas de esas cosas, y personas que no desean ningún cambio físico. Ninguna de estas elecciones hace que la identidad de género sea más o menos válida.

Actualmente, la Asociación Americana de Psicología (APA) y organizaciones como GLAAD recomiendan usar «transgénero» como el término de referencia, y usar «transexual» solo cuando la propia persona lo usa para referirse a sí misma.


Cómo se relacionan los dos términos

La relación es de inclusión, no de equivalencia:

  • Toda persona transexual (que usa ese término para sí misma) es transgénero
  • No toda persona transgénero usa el término transexual para describirse

El término transexual sigue siendo usado por algunas personas — especialmente en generaciones donde ese era el lenguaje disponible — y cuando alguien lo usa para referirse a sí misma, debe respetarse. Lo que ha cambiado es que ya no se usa como categoría médica externa para clasificar a personas trans según sus decisiones quirúrgicas.


Identidad de género, expresión de género y orientación sexual: tres cosas distintas

Uno de los malentendidos más frecuentes es mezclar estos tres conceptos:

Identidad de género es cómo cada persona experimenta internamente su propio género — hombre, mujer, no binaria, otra. Es una experiencia interna que no depende de ningún rasgo físico externo.

Expresión de género es cómo esa identidad se comunica hacia el exterior: ropa, gestos, voz, peinado, nombre. Una persona trans puede tener una expresión de género que la sociedad percibe como «masculina» o «femenina» independientemente de su identidad.

Orientación sexual es la atracción hacia otras personas — y no tiene relación directa con la identidad de género. Una mujer trans puede ser lesbiana, bisexual, heterosexual o cualquier otra orientación. Un hombre trans puede ser gay, bisexual, heterosexual. La identidad de género no predice ni determina la orientación sexual.


Transición: qué puede incluir y qué no

La transición es el proceso — personal, social y/o médico — mediante el cual una persona trans vive de acuerdo con su identidad de género. No tiene una forma única ni un conjunto de pasos obligatorios.

Puede incluir:

  • Transición social — cambio de nombre, pronombres, ropa, estilo de vida social. No requiere ningún cambio médico.
  • Transición médica — tratamiento hormonal, cirugías. Puede incluir algunas de estas opciones o todas, según los deseos y posibilidades de cada persona.
  • Transición legal — cambio de nombre y género en documentos oficiales. En España, la Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans, aprobada en 2023, permite el cambio registral de género por autodeterminación, sin necesidad de diagnóstico médico ni tratamiento previo.

La transición es el proceso de cada persona. No hay una forma «correcta» de ser trans ni un punto de llegada definido.


Cómo relacionarse con respeto

Las pautas básicas aplican independientemente de cuánto se entienda o no sobre estas identidades:

Usar los pronombres que la persona indica. Si no se sabe, preguntar directamente y con naturalidad: «¿Qué pronombres usas?» es una pregunta completamente adecuada.

Usar el nombre que la persona usa. El nombre anterior — el «nombre de pila» con el que fue registrada al nacer y que ya no usa — se llama «deadname». Usarlo sin que la persona lo haya autorizado es una falta de respeto.

No preguntar sobre cirugías o genitales. Son preguntas que no se le harían a una persona no trans y que tampoco corresponde hacer a una persona trans.

Aprender, pero sin exigir que la persona te eduque. Hay recursos, organizaciones y guías disponibles. Cargar esa responsabilidad en las personas trans directamente involucradas no es justo.

En España, organizaciones como el COGAM o Chrysallis ofrecen recursos, orientación y acompañamiento para personas trans y sus familias.


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